Primeras cartas sobre la mesa
La segunda y última semana oficial de pretemporada en Sakhir ha sido mucho más útil para empezar a leer tendencias. Tres días de rodaje han permitido pasar de pruebas sueltas a tandas con algo más de sentido, y ahí Mercedes ha transmitido una base sólida, con Red Bull, Ferrari y McLaren muy presentes.
El kilometraje deja contexto, pero no sentencia: McLaren lideró el rodaje con 817 vueltas, Haas (794) y Williams (790) se mantuvieron cerca, y Aston Martin quedó descolgado con 334, un dato que ya anticipaba un cierre cuesta arriba.
Los que marcan el paso
Ferrari se va de Sakhir con un cierre que manda un mensaje claro. En el Día 3, Charles Leclerc firmó el mejor crono de toda la pretemporada (1'31"992) y lo encuadró dentro de una jornada larga y limpia de 132 vueltas, sin necesidad de una sesión de escaparate. La única interrupción relevante llegó en la mañana del segundo día, cuando Lewis Hamilton perdió más de una hora por un problema estructural del chasis según el propio equipo, aunque en lo cronométrico ya había dejado una referencia con 1'33"408. En conjunto, Ferrari completó 745 vueltas en Baréin.
Mercedes dejó una foto más mixta, aunque con señales de velocidad claras. El mejor registro de la semana lo puso Antonelli el Día 2 con 1'32"803, y ese dato explica por qué el coche se asomó tantas veces a la parte alta. En la jornada final, el W17 se detuvo en pista por la mañana durante el relevo de Antonelli —que cerró el día con 49 vueltas— y provocó bandera roja; por la tarde,George Russell recuperó el guion habitual y firmó un 1'33"197 con 82 vueltas. El acumulado del equipo en Sakhir fue de 714 vueltas, reflejo de un test mayoritariamente estable.
McLaren volvió a destacar por continuidad, algo que se entiende mejor al mirar el conjunto de su semana. Fueron los que más rodaron en Baréin con 817 vueltas, y en pista rara vez estuvieron lejos de la referencia. Piastri ya había rozado la cima el Día 2 con 1'32"861, Norris añadió un 1'33"453 ese mismo día y, en el cierre, terminó segundo con 1'32"871, aunque con un programa corto de 47 vueltas. Piastri completó 66 giros más en una jornada de control más que de exhibición.
Red Bull ha preferido un test sin estridencias y con el foco en completar tandas. Verstappen dejó 1'33"162 en el Día 2 y el equipo pudo encadenar trabajo pese a contratiempos puntuales del primer día. En la jornada final, Verstappen acabó tercero con 1'33"109 (65 vueltas) y Hadjar cerró con 1'34"511 (59), una foto sobria que no revela demasiado. El total se quedó en 672 vueltas, coherente con un programa pragmático.
La zona media se empieza a esclarecer
Haas ha sido de los más eficientes del grupo, y no por una vuelta aislada. En el Día 3, Bearman terminó sexto con 1'33"488 y Ocon cerró con 1'34"494, dos referencias que llegaron dentro de sesiones estables y sin interrupciones serias. Esa regularidad se reflejó también en el volumen de trabajo, con 794 vueltas en el conjunto del test.
Alpine ha mostrado continuidad y un ritmo constante durante la semana. Colapinto dejó un 1'33"818 el Día 2 con el C5, el neumático más blando que trajo Pirelli, lo que normalmente ayuda a bajar el tiempo a una vuelta pero es menos representativo para tandas largas por su mayor degradación, y en la jornada final Gasly fue quinto con 1'33"421 tras una sesión muy completa de 118 vueltas. Más allá de la tabla, el valor está en que pudieron ejecutar el programa sin demasiados sobresaltos.
Audi completó jornadas estables, con un enfoque claro en correlación y ritmo a una vuelta. En el Día 3, Bortoleto fue séptimo con 1'33"755 (71 vueltas) y Hülkenberg añadió 1'36"019 (64), en un trabajo más orientado a calibrar que a buscar titulares. En el acumulado, Audi sumó 711 vueltas en Sakhir.
Racing Bulls volvió a destacar por densidad de trabajo. En el último día, Arvid Lindblad protagonizó uno de los programas más extensos con 165 vueltas y un 1'34"149, una jornada casi de resistencia. El total final del equipo fue de 734 vueltas, coherente con esa apuesta por sumar kilómetros.
Rezagados: Williams, Cadillac y Aston Martin
Williams fue uno de los equipos que más giros dio en Baréin, con 790 vueltas, pero las referencias de vuelta rápida siguen situándolo por detrás del grupo medio. En la jornada final, Carlos Sainz maximizó el programa con 141 vueltas y cerró con 1'34"342, en un viernes centrado en recopilar información más que en escalar posiciones en la tabla.
Cadillac sigue en fase de construcción como equipo recién llegado. En el Día 3, Bottas firmó un 1'35"290 (38 vueltas) y Pérez un 1'40"842 (61), dentro de un enfoque más de aprendizaje que de rendimiento puro. El acumulado del test quedó en 586 vueltas, pero la prioridad sigue siendo consolidar continuidad y entender el monoplaza.
Aston Martin y Honda: el eco incómodo de 2015
En Aston Martin, la segunda semana quedó marcada por una cadena de problemas que fue creciendo día a día. El Día 1 comenzó con una mañana relativamente controlada para Fernando Alonso, que completó 28 vueltas sin incidentes en pista y marcó su mejor tiempo de toda la pretemporada, un 1’36”536, antes de que el equipo diera por cerrada su sesión. La jornada se torció por la tarde: Lance Stroll sufrió un problema en la caja de cambios, perdió el coche, trompeó y provocó una bandera roja. Aun así, en ese mismo relevo dejó el mejor crono absoluto del equipo en Sakhir, un 1’35”974, antes de que la avería pusiera fin definitivo a su tanda.
El Día 2 ofreció un pequeño respiro. Alonso consiguió enlazar más de diez vueltas consecutivas —llegando a completar 25 vueltas seguidas— antes de que el AMR26 se detuviera por un fallo en la batería, lo que volvió a comprometer la sesión vespertina. El Día 3 quedó ya condicionado por completo: Honda notificó que la falta de componentes impedía cerrar la reparación del sistema híbrido a tiempo, y el programa del viernes quedó prácticamente descartado. En pista se tradujo en un dato concluyente: Stroll salió únicamente para completar seis vueltas, sin tiempo, de modo que los registros del Día 1 —1’35”974 para Stroll y 1’36”536 para Alonso— permanecieron como las únicas referencias competitivas del equipo en esta segunda semana. En cifras globales, Aston Martin cerró Baréin con 334 vueltas.
El paralelismo con 2015 aparece por una razón concreta: kilometraje perdido por fiabilidad. En el regreso de Honda junto a McLaren, la pretemporada quedó definida por la incapacidad de completar tandas sin interrupciones: el McLaren-Honda cerró aquella pretemporada con 380 vueltas, muy lejos de las más de 1.300 que acumuló Mercedes. Y el arranque fue especialmente significativo: en Jerez 2015, el coche apenas sumó 79 vueltas en cuatro días. La lectura que deja Sakhir es parecida en lo esencial: cuando la disponibilidad de piezas te obliga a recortar programas día tras día, el problema deja de ser un incidente puntual y se convierte en pérdida estructural de datos que condiciona cualquier validación de ritmo o configuración.
¿Qué esperar del GP de Australia?
Conviene recordar que los tiempos de pretemporada rara vez son representativos. Cada equipo rueda con objetivos distintos —combustible, mapas de motor, pruebas aerodinámicas o simulaciones específicas— y eso hace que la tabla de cronos sea, como mucho, una pista parcial.
Además, 2026 estrena un reglamento completamente nuevo, el cambio técnico más profundo que ha vivido la Fórmula 1 en muchos años. Cuando las normas cambian tanto, las referencias previas prácticamente desaparecen: lo que funciona en test puede no hacerlo en carrera y viceversa. Por eso, aunque Baréin deja señales, el orden real solo empezará a dibujarse en Australia. Hasta que los coches rueden en condiciones de Gran Premio, todo puede cambiar.